El mundo está en constante cambio. Las nuevas tendencias en tecnologías e innovaciones demoraban décadas en revelarse, hoy cada semana tenemos nuevas noticias de innovaciones en el campo tecnológico, social, médico, educativo, esto ha impactado en la forma como sentimos, pensamos y hacemos las cosas.
Se dice que los cambios podrían provocar mortandad en las empresas que no se adapten, así John Chambers dijo: “40% de las empresas que existen en este momento en el mundo no serán más que recuerdos dentro de apenas una década”. Con este enunciado el ex CEO de Cisco, invita a las empresas a redefinir su orden y manera de hacer las cosas frente a los cambios disruptivos que nuestra sociedad afronta. Estas predicciones y opiniones han generado preocupación e incertidumbre en los directivos y líderes que gestionan personas y han empezado a preguntarse: ¿cómo hacemos innovación?, ¿cuándo es necesaria la innovación?, ¿por dónde empezamos? … La clave para comenzar a aclarar el panorama está en esta última pregunta ¿por dónde empezamos?, pues empezamos por las personas.

Un aspecto esencial de la innovación en las organizaciones son las personas. De ellas surgirán las ideas, son las que plantearán los problemas y serán las que tengan las respuestas y soluciones, las personas serán las hacedoras de los objetivos y estrategias planteados.
Por tanto se hace necesario generar innovación en las personas que trabajan en las organizaciones. Aquí dejo algunas recomendaciones para la gestión de la innovación con las personas:
- Alinear la innovación con los objetivos de la empresa de manera que los esfuerzos sean sostenibles en el tiempo.
- Compromiso del equipo directivo y líderes. Ellos serán la columna vertebral y promotores de la innovación en la organización.
- Fomentar una cultura de innovación. Las personas deben sentirse con el compromiso y motivación de generar nuevas soluciones que agreguen valor al negocio.
- Generar confianza.El miedo de expresar ideas y cuestionar el estatus quo debe ser quitado de la mente de los colaboradores.
- Desarrollar un plan de comunicación (comunicar a todos los niveles de la organización), capacitación (sensibilizar)e incentivos (reconocimiento a nuevas ideas).
- Aplicar con los miembros de su organización metodologías y/o herramientas que faciliten el proceso de innovación (design thinking, brainstorming, lean startup, y otras técnicas independientes).
- Definir métricas de innovación. Debemos justificar que la innovación tiene retornos.
- Empezar en áreas piloto. Generar prototipos de los procesos a trabajar con algunas áreas de trabajo.
No olvidemos que son las personas las que deben sentirse comprometidas con los retos para idear y proponer soluciones con valor. Todos aportan y todos son parte de la innovación y el cambio. Las personas son la clave para la innovación y el cambio.